miércoles, 30 de abril de 2008

Pincelas de melancolía un miercoles por la tarde.

Tanta impotencia junta termina por matarme. Un segundo y todo acaba. Una voz de fondo dice muchas verdades y no las quiero escuchar. Ya escuche demasiadas verdades en mi vida y no las aguanto mas. Puede ser que las termine por odiar. Quiero un paquete de mentiras que me faltaron. Quiero esas pisadas fantasticas que no hice, las salidas al mar de miradas y al disfurtar de la nada. Pequeñas anegdotas de la vida cotidiana que no las tengo registradas.
Los 12 años de mi vida tirados a la nada. Un comienzo frustrado, un camino mal elegido, manotazos de ahogada que salieron mal. Un rescate desde el brazo y vuelta de un tirón.
Perdida en el medio del mar. Arena movediza en una ciudad estancada. Vida frente a mí y cuanta cosa ande vagando. Marcas invisibles que dejan moretones en la mente. Ideas presas de su propia cuna. Placeres inexistentes.
Un edificio sin terminar y clausurado. 15 años desafiantes que mejor olvidar. Un curso en la vida que me hizo esto mas facil. Sin ayuda y con muchas manos.
Demasiados algodones y cuchillos por esquivar.
Soledades mentirosas, ideas de minutos y luego a lo mismo. Puedo hacer muchas cosas que no creí posible. No me creo cosas que no son. A veces sí. Nacen en mí, pero no son mías. La culpa no es de nadie. Soy una consecuencia. Pero me hago cargo de cambiar. A esto de escribir lo que me pasa no lo pienso. Solo escribo.
Esto me pasa. Encuentro a un verddero yo que nadie conoce, que nadie sabe que existe. Esta no soy yo. Y me alivia saberlo.
Me canso de escribir idioteces que salen de mí. Por eso cambio de tema.
Una vez me prometí sacar todo la basura que tengo dentro y lo voy a cumplir.
Lo estoy cumpliendo cuando escribo, aca o en el papel. Las historias de amor me gustan, cuando no son mías.
Me enamoro de los personajes ficticios muy facilmente. Contrario a la vida real. Me gusta idealizar y el lenguaje fáctico es especial para eso. Demasiado orgullo y prejuicio. Mucho mas prejuicio. Algo debe salir y tiene miedo. Las peliculas no ayudan con eso. Paso a la acción, como dije antes. Pero la mente no ayuda. Pienso y no paro de pensar. Que se pasa la vida. Sin un día para destacar.
Con la melancolía propia de los días. ¿Que pasa con mi casa?
Trato de no ser hipócrita. De decir siempre la verdad. Me equivoco mucho, pido perdón, esta vez fué sin querer. Para otros me cansé y la última de mis oraciones. No puedo olvidar.
Con el Sr Darcy y al personaje de mi vida pura pasion!!!

domingo, 27 de abril de 2008

¡ Con el cartel puesto ! ¡ Y me encanta !

No me gusta escribir lo que no siento. Me surgen ideas y las borro. La conciencia hace su llamado y trato de evitarla. No tiene razón de ser, o tiene en demasía.
El lugar fue estratégico. Hizo de las suyas y se retiró heroica. Yo quedé desubicada.
Inspirador de textos obsoletos. Me gustaría quedarme con la realidad, pero el cielo me llama la atención. No es intelectual. No me importa. Nadie lo fué. Ah! sí! solo uno y dejó sus marcas.
La belleza me encandila. Su belleza me encandila. Y me hace no ver. Quedo tambaleando todo el día, logro estabilizarme y escribo. Todo para él. Es el único que saca lo mas profundo. Ironías. Rarezas. Secretos que conté alguna vez y no creo que vuelva a hacerlo. Tengo algo de abstinencia. Es que él es tóxico. Escucho su voz y caigo rendida a su pies. Podría haber llegado muy lejos, pero eligió sus amores.
Saco coraje para escribir lo que quiero, es que esto de animarme a hacer cosas "atrevidas" me es nuevo.
Me aliento a no seguir, pero las manos ticlean y no piensan. Que bueno. Voy a escribir para alguien. Porque tengo ganas de hablarle y no lo voy a hacer. Tengo miedo a la hoguera. Aunque no sea la hoguera. Quedo bien con Dios y con el diablo!
Me juego a jugar y no me juego en la realidad. Pongo los puntos y cansan.
No me gusta la gente cargosa. Yo te entiendo. Pero es así. Definitivamente no quiero atarme a nada y siento la presión. Basta. Se terminó. No hay nada para hablar, porque no hubo nada.
El tiempo que pasó hizo de las suyas. Lo tenía junto al tapial, y con el solo "Hola" iluminó el día. Iniciación a la perfección. Cartel de por medio que nunca llegó, pero que va a causar estragos.
Dice que sabe quien soy, y me dejó tranquila y contenta. Tiene peso. La lucecita era yo y lo obsesivo la sociedad. Mucha histeria por rescatar de las zanjas. Y revivirlas hacia el espacio exterior. Las manos ayudan. El trench también.
Estoy sensible a las sorpresas. Hay que festejar la vida. Pronto puede suceder que me decida y comience a gritar. Juan Salvador Gaviota en su máxima expresión y un poco de baile en escena, hacen del cuerpo y del alma un círculo perfecto.
Volvemos a lo mismo porque siempre queda algo por botar. Cosas que descarto del camino vital por ser innecesarias. Tengo el cartel puesto y camino por los callejones con orgullo, porque aquello me significa lo supremo. Poco por seguir aportando, no le damos cabida a lo obseso. La histeria aparece y se convierte en star! (CON EL CARTEL PUESTO!!! Y PARA SIEMPRE!!!)

sábado, 12 de abril de 2008

Justo esta noche de abril.

Esto de no encontrar miradas me pierde. Siento algo de vacio existencial. Camino y veo gente reir. Gente que camina sola, recuerda y le salta una sonrisa de su cara. Me gusta ver a esa gente. Tienen esa burbuja especial que por un momento los aisla de todo y los transporta lejos, a la felicidad. A veces soy una de ellas. Hoy no.
Podría haber pasado el día riendome. Tenía de que. Y no lo hice, no tenía ganas.
Algún record propio se rompió, pero no me trae alegrías. Me trae a reflexionar. Le puse mucho a lo anterior y no hubo quorum. Los mensjes no llegan y yo, todavía buscando mi identidad.
A lo mismo llego siempre, aunque es poco público. Es mucho capricho envenenando un texto y no quiero llegar a los demas. Se acerca la fecha. Hoy es la noche. Mañana la explosión. Tanta melancolía tenía un porque. Son los recuerdos de aquella noche de abril. Fría y disfónica. Mentirosa por naturaleza. Que todavía revivo muy bien.
Es esto lo que está mal. Lo que no tengo curado. Tengo un corazón roto, que no puede olvidarte. Tal simple, tan urbano, tan normal. Tengo muchas mentiras, digo, hablo, blasfemo. Llegó el tiempo de decir la verdad. Que te quiero con el alma, que te extraño. Es la forma primera de no mentirme, de decir y decirme que estoy mal y es por esto. Por la simpleza de un amor que no fué y que tampoco fué amor.
Porque tuve que parar porque invadías mi mente. Porque tengo mucho por hacer. Sin vos. Aprendiendo que no estás. Aprendiendo a decir quien soy. Porque tampoco me conociste. Ni yo a vos. Porque creo que fuimos dos personajes que nos gustaron. Porque tampoco dijiste la verdad y a mí no me importó. Porque todavía ansío la ultima oportunidad de conocernos verdaderamente. Porque siento que en una parte me haces bien.
Escribo esto en vano. Porque también sé que no lo vas a leer. La distancia es muy grande entre los dos.
No me escapo más. Le hago frente a la vida, dicen que es crecer.
A no pensar mucho. Es contraproducente. Quiero gritar y esta es la forma que tengo de hacerlo. Quiero gritar mil veces por las cosas que me hacen mal. LLoro un poco cuando siento inconsciencia. No quiero amar. No tengo ganas.
Me libro de este amor. Y de todos. Uno a la vuelta de mi casa, otro dando vueltas por telefono. Me hartan. Me harté. No quiero a nadie. Solo ser libre.
Prefiriendo mi vida. Dejando de lado el corazón roto y aquella noche de abril.
Tengo la materia prima, no hace falta nada mas. Las botas violetas van a ser mías, sin pensar, como Facundo. Hasta que no finga olvido, sino que pueda olvidar!

domingo, 6 de abril de 2008

Sin pensar, Facundo.

Palabras inútiles si las hay, cuando no hay nada mas que nombrar que placer. Cuando tengo la pronta necesidad de escribir sin tener de que escribir. Simplemente porque se sitúa ante mí y causa estragos. Porque moviliza cada célula de mi cuerpo que todavía queda temblando. Con simpleza absoluta y descaradamente. Como lo hace siempre.
Aura le llaman unos. Otros nombran tal pulsión escópica. Belleza de la mas pura y angelical. Diabólica y soberbia. Adjetivos inalcanzables que hacen pacato al texto mismo. Desestructura a la norma mas imponente y deja posar recuerdos silenciosos. Marca un camino y un final. Un principio y el precipicio. Marca un camino, solo marca uno, donde se junta lo mismo que separo. En el que cierta parte antagónica deja el pedestal a teorías mas beneficiosas. Claras desde su comienzo y libres.
Supongo un viaje al interior de mi alma. Y no me pongo romántica ni melancólica. Solo destierro leyes demasiado arraigadas.
Grité, tiempo después de haberlo visto parado frente a mí. Es que él, fué el espejo. El que había querido toda mi vida, el que me dió ese efímero y eterno instante de placer. Sin importar nada mas.
No puedo dejar de mirarlo, por mas que lo intente. No quiero.
El sabe, sabe que hace que respire tranquila y a la vez que me agite. Maravillas constantes que transitan por la acera. No como él.
Puedo nombrar, solo por nombrar. Con él, sin palabras. Porque hace renacer lo mas animal que tengo dentro. La pasión inimaginada, de la que ni yo tenía rastros. La que borra todo lugar racional que pudiera invadirme. Todo pasado y todo futuro. Solo presente perfecto.
Algo meloso. Es lo menos que puedo hacer desde este lugar. El lenguaje de las palabras tiene límites y a ellos me debo adecuar.
No quiero representar cosas que no son. Puedo dibujar y hasta cantar. Simplifico las cosas. Miel, mucha miel. De la mas rubia y dulce.
Deseo, con pasión. Deseo, puesto en juego y en palabras.
Es la forma que tengo para decirlo, con el cuerpo, con las manos y los ojos. Con todo lo que tengo, porque todo es tuyo. Desde el momento que me hiciste feliz, que me hizo feliz verte, sentirte, tocarte. Sin límites, sin restricciones y sin tiempos. Como el placer solo lo da. Con entrega absoluta, en cuerpo y alma. Desde lo mas profundo de mi ser y con el mas sincero amor.
Hasta las lágrimas. Hasta el instante que te tomé de las manos, que te agarré fuerte, para que no te vayas, para que sigas siempre dentro de mí. Suspirando de a dos. Piel a piel. Sin pensar en el fín. Mirando tus ojos cerrados, besando tu boca, sintiendo tus brazos. Sintiendo cada vez mas ese abrazo tan intenso. Perdiendome en él. Sin soledad, sin miedos. Con la confianza en mí y en vos. Sin tensiones ni marcas. Disfrutando de tu suavidad y de tu perfección. De tu risa. De tu espalda infinita. De la serenidad de tu personaje.
Disfrutando de tu cuerpo desnudo y de tu cuerpo dormido. De los recuerdos de tu habitación, sin interrupciones.
Queriendo que sea eterno. Sabiendo que si lo fuera nada de esto existiría.
Sin pedirle nada a Dios, esto es el cielo.