domingo, 31 de agosto de 2008

Después de "Solo como una perra"

Uno se va dando cuenta a traves de los errores. Y en la reincidencia de ellos.
Como ser humano he reincidido infinidades de veces y creo haberme dado cuenta. Esto me pasó anoche. Y creo que este es el final.
Desbordada en lágrimas en el final de una obra de teatro.
Sala llena, solo una luz iluminaba el artista que plasmó su vida en su arte. Él, que se llevaba el aplauso merecido de su público agradecía sincero. La penetrante oscuridad y los recuerdos mas extraños aparecían en mi cabeza. Todo esto en milésimas de segundos explotó.
Preguntas y mas preguntas buscaban las certezas que nunca encontraron.
El final de su relato y los duros cruces con sus prejuicios hicieron conección.
Ahí se encontraba todo, el que dirán, la puesta en escena, los juegos, las ganas, los no puedo, y los puedo que pudieron mas. Todo enlazado. Puesto ante mis ojos para que salte las rejas de una buena vez.
Puede que lo haga y puede que no. Puede que me sienta una cobarde. Puede que pasen infinidades de cosas que no espero, y hasta puede que no crea más. Pero nunca estuve tan segura de algo como anoche.
Tan segura de no pasarme la vida esperando. Como tan cerca pasa de mí.
La vida después de las lágrimas terminaron dandome la razón, al lado de dos personas que me demostraron el poco amor. Uno sobre el otro atornillandose a lo que tienen. Sin querer más.
Y yo no quiero eso!!!
No quiero mirar la lluvia detras de la ventana, quiero caminar bajo la lluvia.