martes, 24 de marzo de 2009

Hasta el día de hoy.

Te sueño despierto. Riendote a carcajadas con comentarios absurdos. Te sueño en mis días y en mis noches. Te sueño conquistando cada rincón de mi cuerpo. Te sueño en lo cotidiano. Te sueño en mis sueños. Te sueño a mi lado con cada nueva osadía. Te sueño, pronto y encantado. Te sueño de mal humor.
Sueño acostandome en tus abrazos, acariciando tu cuerpo. Diciendote al oído que me calma tu voz. Te sueño en las mañanas. Sueño con las mañanas juntos.
Te siento, tan real. Sueño con tus manos, con tu boca. Perdiendome en tu dulzura, en el placer de tus abrazos. Sueño con nuestras risas juntas. Sueño con podes tocar tu cuerpo, besarlo. Sueño con hacer juntos maravillas desconocidas.
Siento mi amor, que te tengo a mi lado, que somos uno. Que cada vez que rozo tu piel toco el paraíso. Jugando a ser y no ser. Jugando a que esto es verdad, en mis sueños y en los tuyos.
Una verdad se clava profunda y hace doler el alma. Ella sabe que no es lo correcto. Que todo este texto no llega a nada, porque faltás vos. Que no quiere jugar, que se limita a entender lo poco que entiende. Que por mas amor que le ponga, no hay mas excusas. Tomó un camino diferente.
Te sigo soñando. Dejando de lado el saber que no estás. Que hay otras manos que te acarician, que se llevan el sueño que soñé. Todavía creo en imposibles. Hasta que el corazón me diga basta.
Hasta que no tenga mas que soñar. Hasta que mis ojos se claven en tí y entiendan que no tienen nada por amar allí. Que solo existe un vacío existencial. Que una total duda hacer entristecer el alma. Que no hay cielo en pleno basural. Que no te extraño, que solo es una sensación que se confunde.
Que no hay magia en tus palabras, que es todo ilusión.
Hasta que despieste un día como hoy y ya no te extrañe.