lunes, 6 de abril de 2009

Sí, duermo con tu nombre besando mi boca.

Esto se está poniendo cada vez peor. La canción me destrozó el corazón.
¿Que tiene de diferente si hace años que la escucho?
Esto se está poniendo cada vez peor.
Pensé que tenía todo bajo control. Que error.
"...y duermo con tu nombre besando mi boca"
Es literal.
No hay peor sinceridad que esta.
"¿Enésima autobiografía de un fracaso?"
No se.
No hay vueltas en esto. Es la verdad puesta en la pantalla.
Lo peor es que nada de lo que escribí recién está referido a Mariano.

domingo, 5 de abril de 2009

¡ A las dos de la mañana !

No quiero ser nada de eso. Anoche sonó el telefono y me asusté. Eran las dos de la mañana. Pensé esas cosas que uno piensa cuando suena el teléfono a esa hora. Me equivoqué. Por suerte!
Estaba riendo. Las cartas parecería que decían la verdad. No pregunté si fué cierto. Ya me enteraré. No auguraban la mejor semana. Por lo pronto dijeron que iba a ser varón. No pierdo las esperanzas, pero ya me voy haciendo la idea.
El celular seguía sonando. No atiendo. No quiero. No tenía ganas. Mientras todas miraban sin entender!
Hay alguien que quiere hablar, y se arma la cadena del silencio. No quiero hablar. Porque tampoco vamos a estar toda la vida así. No es cuestión! ¿Que se piensa?
Todavía sigo escribiendo con heridas. Me hago mas fuerte a medida que pasa el tiempo. Supongo que el mismo tiempo va curando las heridas. No lo sé. Todavía hay cosas que vuelven a cierto lugar.
Crecí. De alguna manera. No soy la misma de antes. Eso está claro. Pero me siguen importando algunas de las cosas que me gustaron desde siempre. Eso está marcado de por vida.
Me pongo a pensar en ello. Me hizo bien en algún momento y me llenó de felicidad. Ya no!
Le prometí que volvería. Por lo menos quería saber si estaba allí. Sigo en la misma casa. No me moví de allí. Hubo mutaciones desde otro lugar. Digo que no me gusta ese estilo y siempre termino en ello.
Me ve entrar todos los días. Todas las noche. Me ve salir. No tiene registro y dice que hay un enigma dando vueltas en mí. Sí. Solo yo sé lo que me gusta.
Creo en hoy y en este domingo que no volverá. En la noche que pasé a carcajadas. Y en las facturas que fuimos a comprar de golosas.
Hay cosas que no cambian y quiero que lo sepas!
Hay cosas que me siguen dando vueltas en la cabeza!
Sigo con timidez en ciertos momentos. Me sigo poniendo nerviosa.
No me da placer el lugar que mantiene en frente. No quiero ser eso y lo dije en la primera frase. Ella me dijo que era necesario, pero que no iba a durar. Sirvió. Ahora, vuelvo a repetir, no lo quiero mas!
¿Se entiende? No me importa, uso esto de descarga porque me sale así.
El teléfono sono hasta que atendí. A coro, no cierres las puertas!
¿No fuí explícita? ¡Eran las dos de la mañana!
Parece que la experiencia propia no me sirve de nada, porque me encamino hacia la pared. Juego con lo mismo. No me voy a poner en víctima. Dentro de ese mundo hay dos.
Me cuesta darme cuenta con anterioridad. Hubo cambio de nombres!
Una repetición de la que me arrepentí, un celular que vibraba y se quedó sin destinatario y un amor dormido que no se da cuenta de nada. De nada!
El barrilete sigue en el aire! Eso sí lo sabemos!
Puedo decir que me hizo temblar. Y lo digo: ¡Me hizo temblar! (como aquel enero!)
Me duelen sus frases cuando no estoy en ellas y me ilusiono con algunas referencias. Él solo sabe de que habla. Yo todavía no lo sé. No creo saberlo nunca.
En nombre de la verdad que fuí a buscar, aunque me duela en el alma, aunque se pierda en los brazos de otra. Aunque lo besen otros labios y lo toquen otras manos.
Solo quiero escuchar su nombre y dormir abrazada a su espalda.

miércoles, 1 de abril de 2009

Ojalá...

Estoy cansada. Triste. Ansiosa. Nerviosa. Pensativa. Miedosa.
Estoy esperandote.
Estoy dudosa. Por momentos negativa y por otros positiva.
Estoy frente a la computadora.
Estoy escribiendo porque no me sale otra cosa.
Tengo ganas de llorar. Tengo impotencia.
No se que hacer.
Tengo sueño y tampoco me quiero quedar.
Quiero decirte a los ojos que gran parte de esto se debe a que no te tengo.
Le digo esto a la nada, lo escribo con palabras, para que no quede en mí.
No aguanto no saber.
Tengo las manos vacías y llenas de amor.
Quiero tus momentos.
Y quiero mis momentos.
Quiero tu sonrisa y nada mas.
Te quiero a vos conmigo.
Con la simpleza y la complejidad de esta situación.
Me molesta tu indiferencia. Y no puedo con ella.
Odio tu indiferencia. Odio que no quieras a nadie.
Odio estar pensando en vos, en tu vida, en mi vida.
Me odio a mí misma por quererte.
Odio no poder llorar! Por lo menos pasaría todo esto...
Me molesta entrar, hacer nada y salir.
Hoy termina el día?
Que abril maratónico!
Se viene un asunto mas importante.
Hoy tengo el alma perdida del poco amor. Del mal amor.
Porque si no es un loco, es un idiota.
Necesito algo coherente.
Ya vendrán en análisis las cuestiones mas profundas.
Me molesta que estés con ella riendo.
Me molesta el estar pensando en vos! Que sos un idiota!
Esto se empieza a convertir en ira.
Contra mí.
Hago. Porque nadie puede decir que me quedo sin hacer nada.
Pero es en vano. Parecería que el edipo viene contrariado.
Un poco complicado el asunto, para una simple descarga textual momentanea.
Esto es para vos que no te das cuenta de nada.
Lo escribo porque es la única forma de descargar toda esta basura que tengo adentro.
Aunque ni siquiera lo leas, aunque lo fueras a leer miles de veces.
¿Te podés dar cuenta de todo lo que me producis?
Te odio y te quiero.
Porque esa ambiegüedad es la que no puedo dejar de admirar.
Me odio a mí en este momento.
Y será muy bajo lo que hago pero...
Ojalá que no puedas hacer el amor cuando duermas con ella!