sábado, 16 de mayo de 2009

Hay veces que así es mucho mejor.

¿Y todo esto? ¡Son emociones! A algunas las entiendo, a otras ni les busco explicación. Saltan, apareces, se esconden, están latentes. Murmuran por debajo, me juegan una mala pasada, otras me ayudan a hacer cosas. Juegan conmigo. Quiero decirlo.
Es mayo, ya mayo. Pasó una tormenta de frío por debajo. Y por arriba, un pedido de rodillas. Suceden cosas todo el tiempo. Me suceden cosas, y este último tiempo parecen no dejarme en paz! No es que me queje, solo comento.
Hace frío, son casi las diez de la noche del sábado 16 de mayo. Espero con ansias, deseo y pido! Cierro los ojos y el cuerpo hay cosas que no las soporta más!
Necesito agarrar las manos, apretarlas fuerte y que me diga que todo salió bien. Que la batalla está ganada, que ahora vamos por más.
Necesito, más que nunca un abrazo muy fuerte. Porque mis 24 aparecieron con fuerza, esa de la que nunca te imaginas que existe. Pero siempre está. Hoy, porque la voz, las manos y las piernas me piden a gritos que no sigan solos. Hoy celebro! Porque tengo mucho para celebrar!
Confundo las cosas que quiero confundir y trato de no mentir. Dejo esta incertidumbre en pantalla. Porque no sé lo que voy a volver a escribir. Creo que jamás pensé en hacer las cosas que hice ni plantearle las cosas a Dios.
Se las dejo en sus manos, o en las manos de quien sea, porque lo que estuvo a mi alcance traté de hacerlo de la mejor manera.
Hoy, como quieras que te llames, donde quieras que estés. Si es que hay algo que exista como tal o no. ¿Quién lo sabe? Solo quiero decir que dejo todo esto en manos de lo inexplicable. Porque a veces así es mucho mejor.