sábado, 30 de enero de 2010

Vacaciones.

Cambio la luz eterna, por las caricias.
Dejo las ideas, por sus manos.
Olvido los recuerdos, las sonrisas me invaden.
Su voz, su piel, sus ojos, sus palabras.
Hoy mis vacaciones se hacen oficiales,
las tengo desde que despierto con él.

viernes, 22 de enero de 2010

Queja.

Ayer mirando el calendario me dí cuenta que el feriado del 2 de abril (que cae viernes), es el mismo día de semana santa. Me están robando un día para no hacer nada. ¿Alguien sabe con quien me tengo que quejar?

sábado, 16 de enero de 2010

Hace unos días que venía volando por las nubes, sin pensar y despojada de todo. Eterea, sonriente e ilimitada.
Me bajó la realidad a la tierra de un tirón.
Yo quiero volver al cielo.

martes, 12 de enero de 2010

Mi barrilete insiste.

El retorno de la inseguridad. Porque cuando hay algo que confirma la regla, todo se vuelve a desmoronar, por su propio peso. Las ideas insisten y los hechos las hacen visibles. Vuelve la duda y el desconcierto, vuelve el saber y el no saber, vuelve todo al estado dubitativo de aquellos tiempos soberanos. Vuelven las ideas a dar vueltas en mi cabeza y a no tener respuesta. Solo efemérides de paso.
Es el estado anterior a jugarme por algo que me da miedo, es la antesala del NO que prima con razón y la cobardía que juega a ganarme. Son sonidos sin sentidos que apremian al valor.
Es el miedo que con toda sinceridad me vuelve a invadir. Es el miedo de perder. Es el miedo de no saber. Es la cobardía, es la música que nunca escuché, es el aire puro que no respiré, es barajar y dar de nuevo, pero por propia elección. Es mi barrilete que tiene miedo de cambiar de aire.

sábado, 2 de enero de 2010

Llévate.

Llévate tus manos, tu mirada, tus palabras. Llévate los besos, tus frases, todos los abrazos. Llévate tu piel y tu risa. Llévate las valijas con estrellas. Los recuerdos, los días y las noches. Llévate mi mirada enamorada. Llévate mis caricias, que te tocaban con desvelo y mi risa apasionada. Llévate tu alma. Llévate las películas de ficción que armamos en esta vida. Llévate las historias sin final. Llévate el anillo que nunca te sacaste y que siempre besé. Llévate con vos, todos los momentos que hice sagrados. Las veces que te cruce con una sonrisa y exploté en llanto. Todos los partidos que jugué sin saber a que jugaba. Todas las fechas que no había olvidado. Los autos, las calles, los árboles, el río. Llévate mi cama. Llévate la luna y las charlas inconscientes. Llévate tu nombre. Llévate todo lo que hoy no quiero más. Llévate lo que nunca existió. Llévate las cosas que tuve guardadas bajo llave y que hoy destrabo. Llévate todo esto, esto intangible y mentiroso. Esto que inspira desagrado y que molesta.
Llévate con vos la fecha de tu cumpleaños, necesito ese día vacío. Lo quiero llenar con una sonrisa y un beso. Con amor, con abrazos, con la voz que me calma. Con la voz que me hace sonreír. Con caricias, con piel, con miradas. Quiero llenar ese día con alegría. Quiero ese día para él y para mí. Quiero ese día para escucharlo, para mirarlo, para tocarlo. Para tomarlo de la mano y caminar con él. Para sentirlo, para reírme, para entenderlo. Quiero ese día para decirle a los ojos las ganas de besarlo que tenía.

Un diván. Cuatro divanes.

La conversación recaló en las obsesiones y manías que tenía cada una en la vida cotidiana, los ejemplos mas o menos eran estos:
. Que el volumen del televisor (cuando se hace visible en la pantalla) no quede en número impar.
. Leer las palabras de atras para adelante
. Poner la mayonesa en el plato del lado derecho, sino no se come.
. Contar las letras que tiene una frase.
. Ponerse mal cuando quedan las puertas abiertas de una alacena (por ejemplo) y no poder cerrarlas.
. No pisar las lineas de la vereda ni las vías del tren.
. Ir por la ruta y contar los árboles.
(entre otras).
En medio de la charla, una de las integrantes, que no había aportado al conjunto de ejmplos dice: "yo no tengo nada de eso, tengo cosas que me molestan, pero no tanto así", contestamos que era imposible, algo tenía que tener. Preguntamos si había algo que no podía dejar desordenado, si por ejemplo la canilla cuando gotea la pone mal y a todas contestaba con una negativa, hasta que dice: "lo único que tengo, es que no puedo dormir con la ventana abierta de mi habitación porque pienso que cuando estoy dormida van a entrar unos ninjas vestidos de negro, con esas vinchas en la cabeza y me van a querer matar, pero es lo único".
Definitivamente mucho "Brigada Cola" causó estragos.

Anoche confirmé que:

. Billetera mata galán
. Cuando se quiere, se puede
. Las materias pendientes, siempre vuelven.