sábado, 27 de febrero de 2010

Dejen de hacerme mal, no tengo mas fuerzas.

viernes, 26 de febrero de 2010

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Febrero se hizo agua y me ahogó.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Tratado de Cocina

Sí, cociné. No fué una maravilla, pero para una primera vez, demasiado. Definitivemente no me gusta. No me gusta ir a comprar los ingredientes, no me gusta llegar y preparar las cosas, y no la paso bien cocinando y todo el tiempo que eso lleva. Todo bien, con unos fideos y una salsa ya preparada en lata, y hasta empanadas que pueden llegar a salir bien, pero no. A lo sumo a punta de pistola lo puedo llegar a hacer, pero definitivamente el domingo por la noche, recién finalizado mi fín de semana, he sido declarada "persona non grata".

domingo, 21 de febrero de 2010

?..

Después de pasar por todos los estados de animo, la idea retumbó mi cabeza y voló al sonar la musiquita. Que se yo. Las opiniones no me daban la razón, pero hay algo que no encaja. Antes lo resolvía en el diván, ahora no se que hacer.

viernes, 19 de febrero de 2010

La cocina: ese lugar extraño

Tengo todo el fín de semana para mí. Tengo que estudiar, es verdad, pero después de eso no hay mas nada. Hace desde anoche que vengo con la idea de empezar a incursionar en la cocina. Me gustó la idea de mi cabeza. Dos días completos, y hasta dicen que con lluvia, música de fondo, soledad, tiempo y espacio para pensar. Parece un buen momento para hacerme amiga de esa parte de la casa que solo uso para prender la hornalla, dejar los platos sucios y lavarlos posteriormente y abrir y cerrar la heladera. Me entusiasmo, pienso con que puedo empezar, que hago, que tengo ganas de comer e inmediatemente que el cúmulo de ideas culinarias colma mi mente me pregunto, ¿De verdad tengo ganas de tener una nueva amiga, o me están haciendo ruido las frases del estilo "tendrías que empezar a cocinar un poco mas", o "No, Flor no cocina"?
Todavía estoy en duda y el fín de semana dará el veredicto. Yo no me tengo fé, pero veremos.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Vuelta.

Volvieron las preguntas existenciales a mi cabeza. Aparecieron como si nada y se instalaron para taladrarme la cabeza. Ellas deciden el tiempo y las consecuencias. Entiendo que algo quieren dejar, pero me tambalean la rutina. Desde hoy se trata de sobrevivir o sucumbir ante ellas. Decidiremos.

lunes, 15 de febrero de 2010

El materialismo histórico y yo.

Después de 15 días de vaciones volví a trabajar. Entré, saludé a mis compañeras, me hicieron las preguntas de rigor, se rieron un rato e hicieron chistes alusivos a mis vacaciones. Me senté en mi habitual lugar, sin ningún tipo de problemas. A la media hora me llaman a reunión. Fuí tranquila.
Así hay que ir, dicen. Tranquila, para que duela menos.
Siempre traté de mantener las formas en el blog, pero esta es la única manera que tengo de explicar como me la pusieron.
Y sí... no hay que "desacatarse", la cuestión es mantener la calma, de todas maneras te la ponen como quieren.

domingo, 14 de febrero de 2010

14 de febrero.

Abrazos. Besos. Sonrisas. Palabras. Caricias y mas abrazos.
Hoy festejo por estas cosas.

sábado, 13 de febrero de 2010

Sábado de madrugada.

Eramos tres las que nos subimos al remis y las tres nos subimos atrás. Nada de ir adelante, por las dudas. "Primero Necochea y Colón que es la primera parada y después ta ta ta... " dice una de mis amigas. "Bueno" responde el remisero sin mucho ánimo. En el medio del camino, salta una de las chicas y le dice al remisero: "señor, no prendió el cosito (refiriendosé el medidor)", a lo que él responde: "No, no anda, les cobro siete pesos". Y la interacción con el señor concluyó ahí
En ese momento se me ocurre preguntar si el aumento de la bajada de bandera y de la ficha ya regía (un par de días de vacaciones en mi casa y ya tengo todas las noticias locales en mi haber). Y me contesta que no, que el martes empezaba. Una de mis amigas me pregunta que de que estaba hablando. Le explico que hubo un aumento y bla bla bla. El remisero y yo tuvimos esta conversación:
R: Es un aumento que ni al pasajero le hace pagarlo y a nosotros nos representa muy poco, un viaje que antes te salía seis pesos ahora te sale siete.
F: No creo, un viaje desde mi casa hasta la estación de omnibus me salía siete pesos y ahora me va a salir nueve cincuenta.
R: No puede ser.
F: Pero es, hagamos la cuenta.
R: Si antes te salía siete, ahora te va a salir ocho.
F: Son veinte cuadras, consulte las tarifas y fijese que ahora me va a salir nueve cincuenta. Cualquier cosa lo llamo a usted para que me cobre ocho y listo.
Mientras dejó a mis amigas cada una en su casa, ibamos camino a la mía que era la última. Cuando me deja le pago con veinte pesos. Saca la billetera lentamente, me da un billete de diez pesos, yo me quedé haciendo tiempo esperando mi vuelto para completar los siete que me anticipó y nada... a los segundos, yo ya sintiendomé medio incómoda me dice: "viste, viajaron tres personas y pagaron tres pesos cada una, una ganga". Sí, le respondo, "siete pesos las tres es nada". "Ah, no", me dice, "en realidad te cobro diez porque tuve que dar la vueltita y se alargó el camino". Ok, me bajé puteandoló y me vine a escribir esto, porque es la única manera que tengo en este momento de canalizar la estafa.

viernes, 12 de febrero de 2010

Mi vida fuimos a volar.

Suenan timbales de fondo y una banda que empieza a armar su show. Yo estoy cerca y trato de poner distancia cerrando puertas. Al final de todo disfruto de que toquen a metros de mí. No los veo, solo los escucho y me tiro en el sillón a pensar en nada. Estoy de vacaciones, y eso es lo mejor de no tener obligaciones.
Tengo el celular en la mano y lo apoyo en una mesita que está a mi lado. Miro el techo y se me va perdiendo la mirada, mientras las ideas me toman por sorpresa.
Pienso en viajar. Pienso en mí. Pienso en mi alrededor. Pienso en él. Pienso en las cosas que podría hacer, en las que no hago, en las que hago y porque las hago, en las que jamás haré y porque nunca las haré si al final tengo ganas de hacerlas. Pienso en las cosas que abandoné y en las que hice y nunca pensé que llegaría a hacer. Pienso en la vida. En las diferencias de la vida. Pienso en el amor y en que es el amor. Obviamente que no llego a ninguna conclusión. Solo sigo mi viaje en una carretera imaginaria. Me imagino en años y me imagino feliz. Me imagino cosas y hasta me rio sola. Imagino cuando volver ya no sea incómodo y si algún sueño se trunca en el camino. Pienso en el hoy y en mis dudas, en las existenciales y en las que se presentan en el día a día. Pienso en las cosas que quiero conmigo, y en las que armaré con mis propias manos. Pienso en el pasado y en las lágrimas, pienso en las risas y en los kilómetros. Pienso en viajar otra vez. Pienso en las luces de colores, armadas con papel "celofán", que poniamos en los garages para bailar lentos cuando teníamos trece años. Pienso en los cassettes que grababamos para los "asaltos" y que todavía tengo guardados. Pienso en hoy. Pienso en como seguiré. Pienso en lo que tengo ganas de hacer. En que tengo ganas de abrazarlo. Pienso en las cosas que se vuelan por ahí y en las que no pueden volar.
Que la banda siga tocando, yo seguiré caminando.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Yo no escucho, soy de palo, tengo orejas de pescado.

Me tapo los ojo con las manos, porque no quiero ver. No quiero ver. Los cierro con fuerza, por si queda algo de luz que pueda vislumbrar. No quiero ver, porque no soporto esas imágenes. No soporto los gritos, no quiero peleas. Quiero no escuchar y me pongo a pensar en otra cosa. Es en vano, escucho cuanta palabra ande rondando por el aire. Quiero paz. Quiero mi mundo, que no es rosa, pero se va pintando como puede. Quiero mis manos libres, no en mi ojos. Quiero soñar, quiero hablar, quiero caminar. Quiero el aire tranquilo. Quiero mañanas, tardes y noches. Quiero dejar mi cuello contracturado en una nube. Quiero respirar, quiero suspirar.