jueves, 9 de diciembre de 2010

Desinflada, pero viva.

Esto no es casualidad y aunque no todo tenga un porque, esto indefectiblemente lo tiene.
Se me cruzas las ideas por la mente y no hay soporte en donde plasmar tanta cosa. Había renunciado a esto porque realmente no tenía mas ganas de seguir escribiendo. Quizas solo fué un pequeño lapso de tiempo, quiza tome mas vuelo el barrilete. Quizas, no lo sé.
Recién llego de caminar, sola, mirando el cielo, la gente y el suelo. Recién llego de no saber que hacer. Recién se apareció y despertó de la nada, todo esto que tengo que liberar.
Creo que necesito llorar un mar de lágrimas que tengo guardado.
Necesito patalear, gritar y bastardear a esta vida de mierda y preguntarme porque. Necesito hacerlo aunque no lo crea. Aunque crea en la felicidad, aunque suene cursi.
Necesito montones de cosas. Algunas mas necesarias que otras.
No sé en que termina todo esto.
Hay nervios que tengo que calmar y un alma que tiene que descansar.
Hay muertes que tengo que enterrar, para seguir viviendo.
De eso se trata la vida, me dijo un día. "El que aprende a vivir con la muerte, el que aprende que es parte de la vida, esa persona va a vivir mejor". Yo no se como se hace un duelo, no tengo guía para una mejor salida. Hago lo que mejor me sale. Y trato que supure la herida.
Pensé que podía sola, ahora sé que no.
Este es mi medio, es mi salida de la angustia, es mi entrada a la vida. Es lo que mas fácil me sale.
Hoy dejo preparado el barrilete para que me saque a volar, y dejar por el aire este montón de cosa inútiles que me está tomando el cuerpo.