viernes, 25 de febrero de 2011

Ineficiencia

La reputa que los parió. Les aviso en enero que el 25 de febrero es mi último día en el trabajo, para que me tengan toda la liquidación preparada y hoy, nada. La concha de su madre. Me amotiné en la oficina de Recursos Humanos y lo único que saben hacer, es pedirme perdón. Yo con tu perdón no hago nada, quiero soluciones. Llamá a quien tengas que llamar, pero quiero mi plata. ¿Para que mierda les aviso un mes antes y les recalco que ese es mi último día en Rosario? La puta madre, le digo: Pero vos sabías que me iba el 25, esto lo charle con vos, lo hablamos en enero, sos vos la que se encarga de esto y lo único que me contesta es: "te pido mil disculpas".
La puta madre, eso es tener un cargo que te queda grande!
En media hora llamo, para ver el verso que me tienen preparado.
La reconcha de la lora, me estoy yendo, tendría que estar feliz, terminando todo lo que tengo que terminar y no puedo porque los pelotudos se olvidaron de mi plata.
Hacía mucho que no lloraba con tanta rabia.

domingo, 20 de febrero de 2011

Ese Alma Fuerte

Me dijo que por nada del mundo deje mis amigos, todos pasan y ellos quedan. Me lo repitió siempre que la ocasión lo ameritaba. Yo lo escuchaba. Me dijo que estudie, pero que cuando lo haga entienda lo que lea, porque sino no sirve de nada. Me dijo que tenía que hacer algún deporte, y si era en equipo mucho mejor. Me dijo que tenía que ser buena persona. Me enseñó que para saber andar en bicicleta, primero hay que caerse y que siempre hay que revisar los errores para no volver a repetirlos. Me enseño que no había horarios, sino confianza. Que la política está en todos lados y que con ella se cambia el mundo. Que siempre el dialogo es mejor que la violencia y que las noticias dependen del medio que las publique.
Me enseñó a ser responsable y a no escribir con errores de ortografía. Me enseñó a amar los colores del club. A manejar y a hacer sudokus. Me enseño a pensar y a dudar de las verdades absolutas. A aprenderme de memoria los versos de Gagliardi y que "Las venas abiertas de América Latina" debería ser de lectura obligatoria.
Me dijo que tenía que confiar mas en mí y dejar de lado a "los otros". Que el vino es bueno para las arterias y que no importa el camino, siempre y cuando sea mi elección.
Me dijo, con lágrimas en los ojos, que él quería verme feliz y que no deje nunca de ser como soy.
Me pregunto que me diría hoy, a punto de cambiar el rumbo. De partir hacia algo totalmente nuevo. Me pregunto, pienso en él, lo extraño. Extraño a mi viejo. Voy a extrañar su voz que me diga:

No te des por vencido, ni aun vencido,
no te sientas esclavo, ni aun esclavo;
trémulo de pavor, piénsate bravo,
y arremete feroz, ya mal herido.
Ten el tesón del clavo enmohecido
que ya viejo y ruin, vuelve a ser clavo;
no la cobarde estupidez del pavo
que amaina su plumaje al primer ruido.
Procede como Dios que nunca llora;
o como Lucifer, que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
necesita del agua y no la implora...
Que muerda y vocifere vengadora,
ya rodando en el polvo, tu cabeza